Detonantes de la escritura: la banda sonora en el proceso de la creación

 En el taller de escritura Mujeres en Creación Colectiva escuchamos The Beatitudes de Vladimir Martynov como un detonante de la escritura. A partir de la sensación generada al escuchar esta canción las participantes escribieron los siguientes textos: 

 

 

Mi confesión

Por Antonia Gómez

Me siento aburrida, sin sentido, quiero llorar pero no sé la razón. Me siento vacía, como si estuviera incompleta. Es como si estuviera gritando pero nadie me escucha, como si me hubieran arrebatado la voz, mi atención está distraída tratando de averiguar el por qué me siento así.

No me produce nada esta canción porque siento que nada importa, que el mundo está solo lleno de dolores y angustias, creo que me hace recordar que no estoy sola, y por eso me aburre. Una parte de mi grita y soy yo misma quien se opaca. Saco mi mejor sonrisa, mi mejor sonrisa forzada, siento que así no cargo al infinito con mis asuntos: ¿a quién le interesaría lo que siente una simple niñita cualquiera de doce años, si hay problemas más grandes en el mundo?

Para no cargar con más cosas a mi mamá, a mi familia trato de fingir ser alguien que no soy pero sin darme cuenta me estoy desvaneciendo en la niebla y me estoy perdiendo.

¡Creo que es eso que llaman adolescencia!

 

 

 

Por Lizeth Rátiva

No sé si todo tiempo pasado o todo tiempo soñado fue mejor. Tal vez esta era la realidad que me esperaba, pero no había tenido el coraje de caminar hacia esa puerta, hasta hoy. Me aproximo con pasos pequeños y continuos para estar bajo el dintel. Una luz cálida juega sobre mi rostro, me hace entrecerrar los ojos. Tan pronto me adapto a su incandescencia, empiezo a distinguir formas que solo había visto en mis sueños. Amplios jardines reverdecidos, árboles imponentes que se contonean con el susurrar del amable viento. Una brisa ligera deja un aroma a cidrón con chispazos de agua fresca. Sigo adelante, adentrándome en este paraje.

 

Tan pronto miro al cielo no sé si es un gran espejo de agua sostenido por un milagro o se trata de la inmensidad compadeciéndose de mí, dejándome ser en este instante. Mi pecho se llena de esta pureza, respiro y sonrío.

 

 

La musiquita de Vladimir

Por Marcela

La musiquita de Vladimir: si fuera una banda sonora, sería la de un fragmento de un drama, en el pedacito en el que se muestra un transcurrir del tiempo, un período largo, un tiempo humano, un transcurrir de rutinas en la vida, que sin grandes sobresaltos va mostrando unos ligerísimos cambios que se suceden en el cotidiano, cambios que imperceptiblemente van dibujando ciclos de crecimiento, ciclos vitales... un poco la vida cotidiana, rutinaaaria, en perspectiva. Y con lo cotidiano, con las pequeñas cosas en rutinas incansables, infinitas, van apareciendo las grandes, las transiciones, las grandes etapas, esas sí perceptibles, contundentes... así, como quien no quiere la cosa; así, ¡como que!¡uy! ¿a qué hora nos hicimos grandes?!”, así, como que “¡uy ¿a qué hora nos hicimos viejos?!”

 

 

Escribir escuchando a Vladimir Martynov

 

Por Miranda Bejarano

Es la cocina de la abuela, aquella en cuyos gabinetes ella solía esconderse para asaltar con gran avidez la panela que semanalmente compraban para los catarros del abuelo. También donde los mesones fueron dilucidando año tras año una fracción más de su rostro en la medida en la que iba aumentando su estatura. Lugar de la intimidante estufa que quemó un par de veces a su querida abuela y ella juró vengarla.

Hoy esa cocina, cofre de recuerdos, sigue intacta salvo por los muebles que empiezan a delatar su edad y uno que otro artefacto de moda comprado para facilitar la alquimia que requiere la preparación de la comida diaria. El sol que se asoma por el tragaluz alumbra de la misma manera la cenefa de flores brinda una atmósfera tibia y el recinto brilla de un color dorado.

La abuela ya no cocina, camina lento y de vez en cuando el recuerdo del abuelo se ve reflejado en sus ojos encharcados. Ella la visita cada fin de semana, no ha dejado la costumbre. Ya no le hace berrinches, le roba la masa de las arepas o le da briegas para que se acabe de tomar la sopa. Solo se sienta a su lado en el sofá, la toma de la mano, a su pequeña nieta, para cuidar que no se pierda en el camino de la vida que ella ya ha transitado.

 

 

 

Por Miriam Rubby Morales

 

La lectura como la escritura,

son vehículos para exorcizar

los demonios, tristezas,

                                    ansiedad.

Acudo a las letras para escribir

acerca del dolor, miedo,

sentir calma mental, corporal

y emocional.

Se logra comunicar de

manera grata el trascurrir

del tiempo en silencio,

soledad, concentración.

El arte hace parte de nuestra

naturaleza. Escribir es pintar

con colores del arcoíris,

bordar con hilos de palabras.

 

 

Mi gran amiga la soledad

Por Pakita

 

Escuchando este tema en el vacío de mi habitación y en compañía de mis más grande amor (mi muñeca) se preguntarán quién es? Es mi gata adorada, mi compañera de vida.

Ahí está ella; mirándome con sus ojitos bonitos y maullando quizás preguntándome que me pasa, y yo le respondo son mis recuerdos, es mi pasado, es mi presente y a lo mejor mi futuro, pero ella sigue ahí sin entender solamente frotando su carita sobre mí y es en ese momento cuando decido tener una conversación con ella y confesarle algo que tal vez le romperá su corazón.

"Muñeca" tengo otra amiga, "mi gran amiga la soledad" y no sé hasta cuando estaré con esta amistad, veces me lastima, me hace mucho daño porque es muy dura conmigo me hace tener pensamientos raros y oscuros, me hace temer de la propia vida, pero al mismo tiempo cuando no hablo con ella la extraño mucho. "MI GRAN AMIGA LA SOLEDAD".

 

 

El sueño real

Por Sandra

Y de repente desperté en un prado muy verde con pocos árboles me encontraba boca arriba rodeada por mis gatos juntos mirábamos las nubes pasar no hacía frío ni calor todo era color suave ,estoy  sin cansancio y mis gatos y gatas con las patas hacia arriba, sentía que solo éramos ellos y yo los ví sonreír aunque no los había visto antes así ,de repente se levantó uno y salto sobre mí ,sentí un vacío me encontraba al borde de un abismo y desperté es un sueño real porque encima mío estaba mi gata amarilla de este mundo y sentí alegría de poder haber recordado que tuve más gatitos como mascotas pero hacían parte de mi familia que aunque ya no están esta tierra real los quise mucho y era feliz con ellos ,me acordé de alguien que me dijo que la felicidad es momentánea porque no todo lo que brilla es oro.

 

 

 

Por Sombra

Es...

Fluyendo continuamente

Efímero, iluminan y oscurecen.

Brilla intensamente

Y se marchita.

 

Colores fugaces

¿Fueron reales?

 

Una voz repite tonadas incesantes,

Se mantiene, se mezcla,

Se combina con otras notas...

Perdura.

A veces susurrante, desde el fondo

Si no prestas atención podrías creer que desapareció

¡Pero ahí está!

Otras veces se sobrepone al ruido

Resuena, titila su eco...

Con el último aliento, llega el silencio.

 

 

Laberinto

Por Xiomara León 

 

Quisiera que mis pensamientos fluyeran como esta melodía. Últimamente se sienten en un laberinto, buscando una salida, una respuesta ante un amalgama de sensaciones. La mente proyecta más obstáculos que posibilidades. Palabras se desvanecen ante el mutismo. Alternativas se ahogan en las lágrimas. Esperanzas se pierden ante la indiferencia ajena. El silencio desdibuja la ilusión. El adiós derrumba el anhelo. 

 

Inevitable dolor. Dolor que resiste. Resiste a la ausencia. Ausencia de tejido. Tejido que se desteje. Desteje afectos. Afectos atizados por el compartir. Compartir de mente y piel. Piel desnuda. Desnuda a las heridas y el vacío. Vacío retornando. Silencio. La melodía, al igual que tú, enmudeció.

                                                                                                                                       


                                                                                                      Por Valentina Soto


                                                                                                          Por Karolina Bejarano


 







Decálogo no decálogo para escribir

 Durante el desarrollo del taller de escritura Mujeres en Creación Colectiva, se diseñó el decálogo no decálogo para escribir: 
  1. Leer la realidad 
  2. Si lo pensaste busca escribirlo porque no volverá en la misma manera
  3. No te auto sabotees 
  4. Siempre carga algo para registrar 
  5. Escribe
  6. Plantea un mínimo de tiempo
  7. Puedes fallar
  8. No calles
  9. Date la oportunidad de ser leída
  10. Llénate de referentes 
  11. Abre tu mente 
                    1. En casos demasiados extremos recurrir al delineador (lápiz) 
                    2. En casos de falta de inspiración, piensen en la sensación mas fuerte que haya tenido 
                    3. Haga ejercicios de respiración, y conecte con la naturaleza o con espacios abiertos
                    4. Si pierden el hilo, siempre hay una madeja esperándote 
                    5. La escritura es una forma expresiva de dar amor. 
                    6. Tener en cuenta los grandes y pequeños detalles en todo
                    7. Sigue tu intuición hasta que le muestre camino que no conoce
                    8. Nunca olvidemos llevar con nosotros algo en lo que escribir, puede ser un oyente, una persona a la que le estas contando.
                    9. Toma fotos.

                    Mis escritos. Carolina Bejarano.

                     ¿POR QUÉ ME GUSTA ESCRIBIR?  Escribir es la forma más sutil que puede utilizar para expresar mis sentimientos y mis pensamientos de todo aq...