Soy una mujer que le apuesta a la creación de nuevas formas de vivir y relacionarse. Desde la creación artística y la necesidad de comunicación, escribo mi perspectiva de mundo y mi visión de la complejidad humana. Abierta para el encuentro y la expresión.
¡¡¡Amor bonito, libertad y vanguardia!!!
Artivista en asuntos de mujer y género, mamá de tres, mujer rural, amiga de los animales y el ambiente, formadora popular, ambientalista, emprendedora, y sobre todo gran amiga.
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Presentación
Situaciones como estas, tan cotidianas y comunes pueden darse en el marco de padecimientos emocionales no tan evidentes y que podrían ser síntomas de trastornos más complejos como depresión, ansiedad, bipolaridad, estrés, etc., que por sus características tan normalizadas pasan desapercibidas, pero silenciosamente están manifestando que algo no funciona, que no estamos bien.
Históricamente a las mujeres se nos ha asignado el cuidado de los otros, se nos ha cargado con una serie de “instintos” que, aunque necesarios para la supervivencia y ejecutados de una manera afectuosa sobrellevan las familias y las sociedades, hemos relegado el cuidado de nosotras mismas, al último rincón de las actividades posibles dejándonos siempre detrás de lo demás.
Sumado a lo anterior la imposición del ser como elemento productivo no nos da tiempo para dedicarnos a la consecución de nuestro propio bienestar y necesitamos cuidarnos, encontrarnos, abrazarnos unas a otras, esa ha sido siempre la mejor estrategia, que teje como una gran red las fortalezas que podemos transmitirnos entre nosotras.
Por eso estos escritos, cotidianos y sencillos están dedicados a todas las mujeres que hicimos parte de este proceso de mujeres escritoras y que, en su diversidad e intimidad, pudimos tejer a través de versos, palabras, cuentos, crónicas y todas las creaciones posibles, un dechado de afecto, apoyo y comprensión sorora, valiente y cuidadora.
Gracias a todas por el privilegio de conocerles, por estar, por ser y compartir… ¡¡Les Quiero!!
Entrada de diario 1
Querido Diario:
Jajajajaja “Querido diario” suena como Heidy en la pradera, muy cursi para mi gusto, mejor decir: “querida yo”
Entonces, Querida yo:
Hoy me desperté con unas ganas de hacer todo lo que he postergado.
En un arrebato de amor propio, quise pintarme las uñas.
Comencé por los pies, pero a medida que iba cambiando de dedo, me iba arrepintiendo, ¡con semejante frio! Y ahora, iba a tener que estar descalza por buen rato.
Cuando al fin sentí mis uñas secas, me puse las medias, unas medias muy peludas, de esas que se usan aquí en la montaña.
Proseguí con las manos. Con la mano izquierda no tuve problema ya que soy diestra, pero con la mano derecha ¡Dios mío! ¡Qué bregadera! Duré como diez minutos por uña y cuando por fin lo logré, sentí una piquiña insoportable en mi entrepierna.
Caminé, bailé, apreté las piernas, moví mi cadera de lado a lado, pero no logré calmar esa picazón, sudé frío, casi lloro de la desesperación hasta que no pude soportarlo más.
Terminé rascándome como si el mundo se fuera a acabar y ese fuese mi último placer.
Cuando casi suspiro en señal de victoria. Entonces, me vinieron unas ganas de orinar inaguantables, era ya o ya ¡¡Pues claro!! Con este frío y todo el tiempo que había durado descalza…
Me puse las chanclas y corrí al baño con la precaución de no dañar el esmalte de mi mano izquierda pues, el de mi mano derecha se dañó en la monumental rascada.
Ya en el baño, me enfrenté con otra dificultad ¿Cómo bajarme el pantalón sin dañar el esmalte que aún me quedaba?
Mientras lo pensaba, se me salieron tres góticas así que tuve que sacrificar las dos horas invertidas en el arreglo de mis manos.
Terminé, volví a mi cuarto, me retiré las chanclas, sentí algo raro en los dedos de los pies así que me quité las medias y las uñas de mis pies quedaron decoradas con las motas de mis medias muy peludas, de esas que se usan aquí en la montaña.
Después de semejante batalla solo me quedó tener un día muy normal de cocinar, lavar, atender la huerta, arreglar la casa, trabajar en algunos informes, como siempre atrasados, y en proyectos (porque siempre tengo que estar inventándome cosas).
Aquel día, en señal de duelo, todo lo hice en chanclas, con la frustración de mi demostración de amor propio fallida y rascando mi entrepierna con las uñas hechas un desastre.
Pero ánimo que a todas nos pasa, apenas nos pintamos las uñas, nos pica la entrepierna o nos dan ganas de orinar.
FIN (En fin).
Entrada de diario 2
Para mi papito RichardEl tenía dieciocho cuándo nací... Lo amé con el alma entera, con absoluta admiración y orgullo, fue por muchos años, el mejor del universo, el más play, el más cool, el más todo.
Me enseñó a bailar, me llevó siempre a los mejores sitios, me dio los mejores regalos, íbamos dos veces por semana a cine durante toda la vida. Me dio los mejores paseos, me consintió, alcahueteó, jugó y tengo los mejores recuerdos que se puedan tener de un padre, pero... También tengo los peores, los del maltrato, las golpizas, el dolor, el miedo, el terror, la sangre, los insultos, los desequilibrios emocionales, los hospitales...
Hoy todo está perdonado y él ya no está.
Decido recordarle con amor sin negarme nada. Me debo a mí misma, a mi valentía y dignidad, el amor propio que he tenido que trabajar muy duro, y que a veces debo rasguñar para hacerme fuerte.
Sin embargo, gracias papito Richard por los momentos lindos y llenos de afecto, por tantas cosas únicas e inmensas. También por enseñarme de la forma más cruel, que en nombre del amor se permiten cosas impermitibles, que dañan y lastiman, pero, de las que nos podemos agarrar para luchar como fieras para que nadie nunca más las tenga que vivir. Gracias por mostrame que detrás del amor se pueden esconder la manipulación, la violencia y el dominio y, que sin embargo, nos queda la opción de lamernos las heridas y sanar hasta tener el poder suficiente para liberarnos del yugo que los afectos nos imponen.
Entrada de diario 3
Siendo las 4:10 am siento unas tremendísimas ganas de levantarme y levantar a mi familia, caminar cuatro kilómetros, observar aves… Quiero ir hasta el río Teusacá, recoger frutos del bosque, saludar a todos los perritos y perritas que vea, cocinar para todas mis amigas… Apenas si atino a ir al baño y volver a cinco minutitos más de arrunchada.
Siendo las 5:30 am suena la alarma de mi celular, la pospongo cinco minutitos, hace mucho frío, mientras tanto medito y organizo en mi mente todo lo que quiero hacer.
Primero… será el desayuno, algún amasijo rico, que tenga muchos colores y ¡ya sé!, algo con figuritas lindas, luego, la caminata de cuatro kilómetros e ir hasta el río y aprovechar para recoger frutos del bosque, puedo mirar las aves mientras voy y saludar a todos los perritos y perritas mientras regreso... Me acomodo cinco minutitos más.
Siendo las 5:40 am suena la alarma de mi celular, la pospongo cinco minutitos, sigue haciendo mucho frío, mientras tanto repaso y reorganizo en mi mente todo lo que definitivamente quiero hacer hoy. Tendré que dejar los amasijos para otra ocasión, sin embargo, los colores y las figuras se mantienen, mientras mi hija desayuna me prepararé para salir a caminar. La llevaré hasta la ruta y después de que se vaya, caminaré los cuatro kilómetros al río mirando aves, iré saludando perritos y perritas de regreso. Frutos del bosque seguramente en los dos fragmentos de camino encontraré, será una mañana maravillosa... Giro mi cuerpo alejándome unos centímetros de la parte más tibia, cinco minutitos más.
Siendo las 5:50 am suena la alarma de mi celular, la pospongo cinco minutitos, ¡Que frío tan tremendo! Reorganizo nuevamente el plan de mi mañana… Aparte de los amasijos, habrá que dejar los colores también, las figuritas serán algo sencillo, mientras la niña desayuna yo me pondré una ruana encima de la pijama, ¡eso nadie se da cuenta! Cuando salgamos caminando hacia la ruta saludaré a los perritos y perritas que me encuentre, ya de regreso, caminaré un poquitico más despacio para poder mirar las aves. Seguiré un kilómetro adelante y en eso seguramente habrá muchos frutos del bosque que pueda recoger… Me muevo un poco más hacia la orilla de la cama, cinco minutitos más.
Siendo las 6:00 am suena la alarma de mi celular, la apago y boto las cobijas como si fuesen un animal venenoso sobre mí, de un brinco salgo despavorida de la cama y voy al baño, mientras me siento al inodoro reformulo todo mi plan mental. Del fantástico desayuno rico con figuritas de colores y deliciosos amasijos solo será un huevo como salga y si queda pan o alguna arepa vieja, si no la logro, un par de billetes para que ella desayune en la cafetería del colegio. Eso de acompañarla a la ruta y luego una gran caminata queda embolatado, ella ya se va, ya está saliendo, mejor dicho, ya se fue… Los perritos y perritas quedaron sin su saludo y los pájaros sin quien trate de mirarlos, además, con este frío ¿Quién va al rio? Y los frutos del bosque, seguramente ya los recogieron.
Así pasó, se transformó la fantástica mañana de mi mente, en una procastinada y fría mañana en la montaña.
FIN
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